Historia

El Gobierno Local es de las instituciones más antiguas con que cuenta el país y, relativamente, de las menos comprendidas. Una serie de factores contribuyeron a que su papel no fuera el que cabría esperar de el en otras circunstancias. Uno de los más importantes ha sido la organización estatal de tipo centralista en que se ha basado el desarrollo nacional.

Fue así que se dio el necesario consenso para adoptar un conjunto de medidas en ese sentido.

Ese conjunto de medidas implicaron reformas en tres campos, siendo conocidas en los siguientes términos:

La Reforma Económica o Financiera
Constituyó el primer paso que se dio con el objeto de fortalecer al Régimen Municipal y fue de carácter eminentemente económico-hacendario. Se estimó que una de las principales debilidades de nuestras municipalidades la constituía la falta de recursos económicos con los cuales hacer frente a los requerimientos de sus comunidades. El impuesto territorial, que normalmente es un tributo de carácter local, en Costa Rica era de carácter nacional y servía para financiar diversas actividades. Con esta reforma de tipo económico, por medio de la Ley Nº 4340 del 30 de mayo de 1969, se trasladaron los ingresos derivados del Impuesto Territorial a las municipalidades del país, aunque su administración continuó en el ámbito central. Este tributo desde entonces ha sido una de las principales fuentes de financiamiento de las municipalidades.

La Reforma Jurídica
Las leyes que regían la organización y funcionamiento de las municipalidades databan del siglo XIX. Eran anticuadas y no respondían a las necesidades de la época moderna. Se encontraban dispersas y habían sido dictadas sin sentido orgánico ni sistémico. A fines de los años sesenta se integró una comisión de juristas con el objeto de redactar un Código Municipal, el primero en nuestro país. Así, además de mayores recursos por medio del Impuesto Territorial, se pretendía dotarlas de instrumentos jurídicos y organizativos más modernos que les permitiera cumplir mejor con su papel que culminó con el Código Municipal, como ya se hizo referencia.

La creación del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal

El Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, IFAM, nace en la década de los años 70, cuando era evidente el deterioro y marginación del gobierno local de las tareas importantes para nuestra sociedad, así como la urgencia de adoptar medidas nacionales que evitaran un mayor agravamiento de la crisis municipal. Ante este contexto, se previó que en el artículo 19 del primer Código Municipal, que fue aprobado por la Asamblea Legislativa el 30 de abril de 1970 y entró a regir en el mes de mayo de ese año, se estableciera la creación de esta institución como una forma de impulsar el desarrollo local.

La creación del IFAM tiene como otros antecedentes, el contexto histórico, jurídico, económico y social, propia de la época en que se presentaron los acontecimientos.

Se pensó que si bien la transferencia del Impuesto Territorial mejoraría las finanzas de los gobiernos locales y el Código Municipal su organización, era necesario una medida complementaria que viniese a apoyar esos esfuerzos desde un punto de vista técnico, transfiriendo tecnología, conocimientos, capacidades en diversos campos, y planificando y orientando el proceso de fortalecimiento municipal. El Poder Ejecutivo, por tanto, envió el proyecto de Ley Constitutiva del IFAM a la Asamblea Legislativa el 11 de noviembre de 1970 y el 9 de febrero de 1971 se firmaba la respectiva ley en el despacho presidencial.